lunes, 23 de marzo de 2015
Perdóname Hijo
No se si algún día leerás esto, hijo; creo que para cuando lo hagas ya habrá pasado mucho tiempo y el dolor y la tristeza que sientes ahora se habrá disipado. Perdóname, porque yo soy el culpable de la situación que te va a tocar vivir y es lo que más me duele de todo. Quisiera que entendieras mis motivos, son muchos, más de los que piensas o te han contado. No es por mi gusto, ni por la crisis de los 40, ni porque se me ha cruzado el cable, no. Esto viene de hace muchos años, mucho tiempo antes de que tu nacieras. Y es que, me cansé de esperar..
Para mi el secreto de la felicidad es dar y recibir, dos personas son felices cuando uno le da amor y la otra lo recibe, cuando una le da un beso y el otro lo recibe. ¿Pero que pasa cuando uno da y a cambio no recibe nada? Y eso es lo que ha pasado, que me cansé de esperar.
Me cansé de esperar, una sonrisa, un detalle, un halago, un perdón, un cumplido, un abrazo, un regalo, una complicidad, un respeto, una confianza... Me cansé de discusiones sin motivo, basadas en nada. Me cansé de menosprecios sin sentido. Me cansé, cuando me di cuenta que caminaba solo...
Eres la persona que más quiero en el mundo, nunca te fallaré ni he querido hacerlo, pero me separo de tu madre para que podamos ser felices los tres, porque juntos te hacemos daño, porque no somos lo que debemos ser, porque estamos cansados y necesitamos estar bien para que tú lo estés también. Lo he pasado mal muchos años, no es por algo en concreto. Pensaras que tenía que haberlo hecho antes, antes de ti...también lo pienso, pero no me arrepiento porque tu fuiste un motivo más para seguir, otra razón más para salvar algo que se estaba hundiendo y que ahora sufre por ello.
Perdóname, pero necesito ser feliz para enseñarte lo que es.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
